25 años

“El Venao” sonaba sin cesar en las fiestas de los pueblos, las gafas de pasta comenzaban a ponerse de moda por aquel entonces, Induráin ganaba su quinto Tour de Francia y Microsoft presentaba al mundo Windows 95. Sony sacaba a la venta la PlayStation, se inauguraba Port Aventura y llegaba la ansiada paz a Bosnia y Herzegovina. Aragón vibraba con el gol de Nayim en el último minuto de partido de la Recopa. Ese día recuerdo que fuimos a Alcorisa para ver el encuentro porque en Ejulve solo sintonizábamos Televisión Española, donde veíamos los dibujos del Coyote y el Correcaminos y toros, muchos toros, a todas horas televisaban toros, o eso me parecía a mi. Era 1995 y, aunque parezca increíble, han pasado ya 25 años.

En nuestra tierra, la vida transcurría sin sobresaltos. Ese año, en el que cuenta la prensa de la época que hubo una sequía sin precedentes, Alcañiz acogía el vigésimo noveno Premio Ciudad de Alcañiz. Las Fiestas de San Sebastián de Castelserás eran declaradas de interés turístico regional y se aprobaba el reglamento para utilizar la marca de Melocotón Tardío de Calanda.

Bueno, pues en medio de todos estos acontecimientos, ocho bajoaragoneses se reunían en Torrevelilla y creaban la Asociación de Turismo del Mezquín. Estoy segura de que en esos momentos apenas podían intuir que hoy, veinticinco años después, no solo goza de buena salud sino que ha conseguido multiplicar el número de socios y, gracias al apoyo de numerosas entidades, empresas colaboradoras y personas que creen en nosotros, podemos aspirar a desarrollar proyectos turísticos de relevancia para el territorio.

El paso de los años nos llevó a cambiar de nombre, adoptando el definitivo con motivo del Plan de Dinamización Turística del Bajo Aragón en 2014. Por aquel entonces no solo cambiábamos de nombre, también nos hacíamos un poco más visibles y empezábamos a soñar proyectos que, con mucho esfuerzo, conseguimos que salieran adelante.

Un día leía un artículo donde la presidenta de una agrupación decía que habían crecido conforme lo habían hecho las ilusiones de sus socios. Pues eso, precisamente, es lo que nos ha pasado a nosotros. Muchos de los empresarios que se unieron en 1995 siguen formando parte de la Asociación hoy en día. Otros como Víctor, de Casa Telma en Alcañiz, e Inma, de Pastas Palma en Aguaviva, hace apenas dos meses que han llegado a la Asociación Turismo Bajo Aragón uniéndose a los más de setenta empresarios bajoaragoneses que forman parte de nuestra entidad. Entre nosotros hay alojamientos turísticos, restaurantes, bares y cafeterías, empresas agroalimentarias, empresas de servicios y todos aquellos que vean en su trabajo una relación con el turismo bajoaragonés.

Contemplando el devenir de los años, podemos afirmar que las horas y horas de trabajo de nuestros presidentes y sus juntas directivas y el compromiso de los empresarios están dando sus frutos. La Gala de Turismo del Bajo Aragón, por ejemplo, se ha convertido en una cita anual que nos ayuda a conformar nuestra comunidad y nuestra unión como empresarios turísticos.  Pasión por el Olivo, GeoLand Experience o Surreal – el Bajo Aragón en una botella, son también otras de las acciones a las que hemos dado vida durante estos últimos años.

Somos conscientes de que nos queda mucho por hacer, mucho camino por recorrer, que seguiremos viviendo momentos de más tranquilidad que se compaginarán con otros de desenfreno, pero estamos decididos a cumplir, por lo menos, veinticinco años más. Y en esos años nos gustaría seguir creciendo, compartiendo proyectos e ilusiones y desarrollando acciones interesantes para el territorio, manteniendo la cooperación con las entidades bajoaragonesas.

Si hoy somos lo que somos es gracias a nuestros presidentes Agustín Ruiz, Gregorio Gargallo, María Dolores Baquero, Ramón Ferrer, Neftalí Velilla, Pedro Soler y Montse Thomson y de todos los miembros de sus juntas directivas.

¡Seguimos!

Nieves Ballestero – Gerente Turismo Bajo Aragón

Artículo publicado en La Comarca

7 de febrero de 2020

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